Mejorando la Rentabilidad

Improving Profitability

Haz un Benchmark de tu Despliegue Contra Algo que Sea Fácil de Medir: Dinero.

Una iniciativa Lean Sigma verdaderamente exitosa empieza enfocándose por “¿Dónde esta el dinero?”. El costo de los bienes, el costo de la calidad pobre, las actividades que agregan y no agregan valor en el proceso, los márgenes en el mercado; estos y otros indicadores de dónde se gasta el dinero, dónde se ahorra, y dónde no es contabilizado, deben de ser identificados y comparados (benchmarked). Aunque pueden ser vistas para mejorar la calidad y reducir el desperdicio, las iniciativas de Lean y Six Sigma en realidad se enfocan en mejorar la rentabilidad global de la organización.

Un buen lugar para empezar es determinando el costo de la calidad pobre (Cost of Poor Quality, COPQ). Los componentes del COPQ son fallas internas (scrap, re-trabajo y capacidad perdida), fallas externas (fallas en el campo, costo por garantía, quejas, material regresado y perdida de un segmento del mercado), evaluación (inspección, pruebas y auditoría) y prevención (planeación de la calidad, mejora y entrenamiento).

Poner una etiqueta de precios al desperdicio dentro de una organización puede resultar alarmante. Entender los flujos del desperdicio dentro del sistema puede ayudar a identificar áreas que tienen una aportación en la rentabilidad. Al eliminar o reducir de forma dramática los flujos de desperdicio podrás darte cuenta de ahorros significativos y de las ventajas competitivas que esto agrega.

Para más información acerca de la forma en la que SBTI se enfoca en un despliegue, lea: Integrated Lean Six Sigma – A Phased Approach(pdf) (Inglés)

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